Existe en el norte de España uno de esos lugares deliciosos, incomparables en lo natural y bellos, bellísimos paisajísticamente hablando, pero repugnantemente infectado de mentes enfermas, criminales, alentadoras de muerte y afectadas por el virus del fanatismo nacionalista. Uno de muchos, pues tristemente célebre es nuestro norte por poseer, junto a verdes montañas de sublime belleza y gastronomía de prestigio merecidamente ganado, lugares, gentes, acontecimientos e historias negras, cómplices, lastimosas, humillantes, ignominiosas.
El lugar que abarca los términos municipales de Pasajes, pasando por Lezo y finalizando en Oyarzun responde a la descripción anterior con exactitud. Tanto que los tres ayuntamientos están gobernados por terroristas de la rama política de ETA, es decir ANV, conseguidas las alcaldías como fruto de la vergonzante negociación política entre la banda asesina y el gobierno de Rodriguez Zapatero en 2006, que permitió desembocar, a pocos meses de las elecciones municipales, en aquella asquerosa y permisiva sentencia judicial que permitió a ciertas listas de la rama política de ETA presentarse a aquellos comicios, negando la podredumbre total del partido político cómplice de los criminales.
A estos territorios españoles les podríamos denominar la Franja de Oyarzun. Pues bien, pongámonos en la hipótesis que sigue. En este pequeño territorio, de unos 80 km2, se ha producido un masivo movimiento migratorio procedente de todos los territorios vascos denominados en el argot batasuno Euskal Erria, donde se concentran los seguidores y votantes, cómplices, asesinos y juventudes revolucionarias de la organización terrorista ETA. Este territorio es gobernado por los terroristas y desde él es habitual el lanzamiento de misiles hacia las localidades españolas más cercanas.
En el supuesto caso de que España tuviera un gobierno serio, respetable y respetado, a la vez que respetuoso con sus obligaciones nacionales, cosa que no sucede en la actualidad, el gobierno trataría de imponer el orden constitucional y evitar en cualquier caso que los asesinos y terroristas inflijiesen el correspondiente daño al país, poníendo para ello cualquier medio a su alcance para poder evitarlo.
En caso de que esto ocurriera en la actualidad (Dios no lo quiera) con el actual gobierno de España y de que unos barquitos cargados de "activistas humanitarios" tratasen de saltarse un bloqueo de nuestra marina para evitar el fortalecimiento del gobierno terrorista de la Franja de Oyarzun, a la vez que montar un numerito propagandístico de calado internacional, lo más probable es, no ya que nuestra marina permaneciese de brazos cruzados haciéndole pasillo a la flotilla de la libertad de turno, sino que, en pos del talante y las alianzas de civilizaciones al uso, el propio presidente del gobierno de España les animase por videoconferencia en su encomiable labor, mientras la ministra nacionalista catalana de Defensa (¿defensa?) les lanzaba unos caramelitos de fresa desde una zodiac rosa engalanada con claveles y margaritas.
Es muy bonito ver en los telediarios, retornando ya a la actualidad, a esos pobres activistas humanitarios regresando emocionados, contando las batallitas vividas frente al demoniaco ejército israeli, que esta vez optó por no dejarse meter mano ni meter armas ni meter nada de nada en el bloqueado puerto de Gaza, nido de terroristas que mantienen a la población entre la tragedia de la miseria y la de servir de escudos humanos cuando hay conflicto armado con los demócratas judios, único pueblo de la zona que tiene esa condición, la de demócratas, porque el resto de paises de la zona viven bajo el sometimiento de las dictaduras islamistas bien sean repúblicas o monarquías, del burka, de la lapidación de homosexuales o adúlteras y de la amputación de clítoris o de manos, según corresponda.
Estos activistas humanitarios, siempre extraidos de la izquierda más profunda y sectaria, de la K de Kultura alternativa, del ecologismo sandía tan verde por fuera como rojo por dentro, del No a la Guerra...de los que no son de los míos, del movimiento antitaurino pero proabortista y de tantos otros movimientos y coordinadoras o koordinadoras, que hoy defienden a los palestinos pero no mueven una ceja o una zeja por los saharauis, a los que ha vilipendiado y arrastrado miserablemente el gobierno hermano y amigo de Marruecos, nunca jamás, never and ever, se irían a vivir y a disfrutar de los paraisos que ellos tanto defienden y tan bien ubican en el mapa de sus lugares comunes.
Que ejemplo sería para otros semejantes que estos que promulgan las bondades de la Franja de Gaza se fueran a disfrutar de las delicias del régimen de Hamas, de lo atractivo que resulta una mujer con burka, de lo estupendo de la vida siendo gay en los paises islámicos. Y de las bondades de otros paraisos que se están perdiendo. ¿Que tal vivir en Cuba como un cubano no adepto? ¿O lo amable de las dictaduras comunistas (¡oooh, el comunismo!) de Corea del Norte, de la China olímpica? ¿Que tal la Argentina peronista de los Kirchner, la Bolivia de Evo (¡que bonitos los jerseys andinos de colorines!), la próspera Ecuador de Correa o la inigualblemente libre y democrática Venezuela del gorila rojo?
Pero desgraciadamente todos estos mochileros humanitarios, todos estos libertarios antifascistas, antisistema, antiamericanos, antijudios y antiaseo personal, rara vez son consecuentes con sus solidaridades y pudiendo vivirlo desde dentro no se trasladan a esos paraisos inhabitados que tan lamentablemente se están perdiendo. Por si acaso, siempre les quedará la Franja de Oyarzun, gobernada por otros amantes de la libertad del tipo de los que mandan en Gaza, tan asesinos como aquellos, y que hacen que el aire sea tan irrespirable que incluso ahogue a aquellos activistas humanitarios que deseando disfrutar de las maravillas del paraiso solidario, kultural, grafitero y anarcocoordinado de aquel lugar prefieren quedarse en su burbuja burguesa con su buena consola, su facebook, sus conciertos de Soziedad Alkoholica, sus rastas y sus barras de hierro humanitario, por si acaso hay que embarcarse de nuevo para volver a montar otro espéctaculo que vuelva a redundar en nuevas subvenciones kulturales a sus asociaciones, que el gobierno de Zapatero estará encantado de abonar, que para eso se sube el IVA y lo que haga falta.
Pero cuidado, ¡danger!, Israel no es España. Es una nación, y una nación seria, que pone su propia seguridad por encima de cualquier movimiento propagandístico kultural, anarcosindicado o "humanitario-proloquesea". El deleznable Muro de la Vergüenza le supuso gran cantidad de críticas internacionales pero gran ahorro de entierros, muerte, desolación y destrucción fruto de los continuos atentados suicidas provenientes, en muchas ocasiones, del paraiso de Gaza. El bloqueo de la Franja y la destrucción de los túneles fronterizos por los que se introducían armas a granel lo mismo, y ya han dejado claro a esa flotilla y a todas las flotillas similares que no van de farol, que seguirán pensando en su propia seguridad nacional antes que en ser partícipes del talante y de las alianzas estúpidas de civilizaciones.
A España le hace falta darse el castañazo a ver si espabila, y con Zapatero nos hemos dado un gran castañazo. A ver que pasa en las elecciones, porque no me gusta nada el PP blandito de Rajoy & Company. Necesitamos un Folgado al frente de España.
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