Mañana se cumplen 7 años de la mayor masacre terrorista sufrida en España en un solo atentado. Es conveniente recordar este dato puesto que parece que a algunos de los miembros de nuestro deshonroso gobierno se le olvidan, cuando negocian miserablemente con las ratas asesinas de ETA, por ejemplo, que más de 200 guardias civiles han entregado su vida y han regado con su sangre nuestras calles en un goteo trágico y espeluznante de atentados sucedidos desde 1968.
Pero en cuanto a un solo atentado el del 11M supuso el de mayor número de víctimas y el que cambió el curso de nuestra historia como nación, pues propició, mediante la celebración 3 días después de unas elecciones mediatizadas por el salvaje atentado y por la manipulación antidemocrática que realizó el Partido Socialista Obrero Español y sus medios afines, cerco incluido de las sedes del partido del gobierno, el PP, un evidente giro en nuestra democracia, que desde entonces es mucho menos democracía y mucho más régimen gubernamental al servicio de los intereses del gobierno socialista y de sus aliados nacionalistas, cuya única pretensión y fin es la destrucción del actual status y orden constitucional.
Desde aquel maldito jueves 11 de marzo hasta hoy se ha recorrido un camino que va del terror de aquellos días, la indgnación y las lágrimas al descarado encubrimiento y fabricación de pruebas falsas propiciado y dirigido por el PSOE, ganador de unas elecciones que, a mi juicio, debieron ser aplazadas, y que a fecha de hoy y con la miserable colaboración del gobierno de Zapatero, encabezado en su acción encubridora por el ex-portavoz del gobierno de los GAL, Pérez Rubalcaba, la Fiscalía y el juez Bermudez, nos ha deparado una sentencia que condena a quienes no se sabe si cometieron el atentado-golpe de estado, que desconoce o más bien miente descaradamente en cuanto al arma, pues científicamente se demostró que lo que estalló no fue Goma 2 ECO sino Tytadine, explosivo utilizado por ETA y que asume y traga vergonzosamente con la desaparición de los trenes en los que se cometieron los atentados y con la infinidad de pruebas falsas fabricadas ex-profeso para desviar la autoría del atentado y hacernos creer que fue lo que no fue, esto es, un atentado islamista.
Siento una inmensa pena, una gran indignación e impotencia al comprobar que vivo en un pais que se ensaña con sus víctimas, con sus héroes, con quienes murieron sin saber porque, aunque hoy se sepa que lo hicieron para cambiar un gobierno por otro y fundamentalmente al comprobar el encubrimiento repugnante de quien debería pretender justo lo contrario, perseguir a los asesinos sean quienes sean, aunque sean de ETA y aunque estén hoy negociando su falsa rendición para volver a intentar ganar el poder, otra vez torciendo el brazo de los españoles con un golpe de efecto digno de quienes nos desgobiernan.
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