viernes, 5 de marzo de 2010

42 años después

     Han tenido que transcurrir 42 largos años para que  la Selección Nacional de Fútbol venciese a la de Francia en terreno galo, como si este equipo de ensueño fuese capaz de batir todos los records, de acabar con todos los fantasmas del pasado, de seguir generando una ilusión propia de los mejores sueños. Ciertamente ha merecido la pena esperar tan largo tiempo para poder disfrutar ahora de una selección mágica, irrepetible, que acumula partido tras partido victorias y elogios por doquier, sin que nadie, a día de hoy en el mundo del fútbol, discuta su supremacía y la superioridad con la que está reinando desde el épico triunfo en la Eurocopa 2008.  

     Y por hacer de futurólogo, hoy  trato de adivinar, de suponer, de imaginar, ¿qué recuerdo quedará de la España de principios de siglo dentro de 42 años? ¿Que podrán recordar de adultos nuestros hijos hoy niños o jóvenes? ¿Cómo tratará la Historia el actual periodo por el que atraviesa este extraño pais llamado aún, de manera oficial, España?   Ciertamente la respuesta puede ser variopinta, pero posiblemente siempre enmarcada en un recuerdo entre lo negativo en lo social y laboral, lo pésimo a nivel moral y ético y lo asombroso en lo político.

     Si hacemos un repaso de lo acontecido en las últimas 48 horas podemos deducir que nuestro país camina en el alambre, es más, el equilibrista está atenazado por el miedo y sólo mueve los brazos sin sentido tratando de equilibrarse. El problema es que pide ayuda cuando, posiblemente, lo que debería pedir es un enterrador pues la caida es ya imparable y el golpe final será inevitable...aunque en este extraño país a lo mejor sucede el milagro y el diablo enreda y le recoge antes de estrellarse contra el suelo. Sin ir más lejos, y por citar alguno de los últimos sucedidos,  la consultora de inversiones norteamericana Bridgewater ha realizado un informe sobre la economía española en el que no dejan lugar para el optimismo, ni siquiera para el que habitualmente profesa el presidente Zapatero, quizás patológico. En este documento llegan a afirmar que "no hay ninguna posibilidad de que el gobierno español reduzca el gasto o la deuda".


     Pero ya se sabe, existen campañas de especuladores que odian a España y que tratan de perjudicar a su gobierno, que parece darse una importancia a nivel mundial que ya nos gustaria a los españoles que realmente tuviéramos, pero eso queda para épocas pasadas, cuando si teníamos una posición en la política económica internacional, que nos hacía respetables y respetados, pues no en vano fuimos capaces de levantar un país destrozado económicamente tras el periodo de corrupción masiva de los gobiernos socialistas de Felipe González. Entiendo que para dentro de unos 12 meses más, ZP tendrá el dudoso honor de haber superado las tasas de paro con las que nos obsequió Felipe, más teniendo en cuenta que actualmente los datos que ofrece el INEM sobre desempleo están absolutamente falseados, pues descuenta a los que buscan por primera vez, a los que dan cursos de formación y a los prejubilados con ocasión de quiebras de empresa. Total, que hoy mismo, estamos ya en tasas reales superiores al 20% y en valores absolutos de más de 5 millones de parados.


     Y si, parece que el gobierno progresista de ZP ha encontrado la fórmula para cambiar el modelo productivo, ese plan tan viejo ya, que hace un par de meses anunciaron a bombo y platillo y del que ya nadie se acuerda por tratarse de la enésima cortina de humo para desviar la atención sobre temas de mayor importancia y gravedad, cítese el caso Faisán o cualquiera de las iniquidades cometidas contra las víctimas del terrorismo. Y esa medida estrella que ahora nos han anunciado los del progreso no es otra que seguir dándole hilo al ladrillo, pero en lugar de jugar como equipo ganador, como ya asumen que sólo seremos un país pobre o lo que es peor un pobre país, jugando a equipo perdedor. Ahora toca que reformemos nuestras casas, en vista de que no podremos cambiarlas por una vivienda mejor en los próximos 20 años mínimo, mientras recuperamos el empleo y el crédito bancario, inexistentes después de que el gobierno de ZP largase miles de millones de euros a la banca con el pretexto de que abriesen el crédito a empresas y particulares, y los banqueros lo aprovechasen para enjuagar sus perjudicadas cuentas de resultados, con la connivencia del gobierno socialista.


     Y es que, en el interior, las reformas que le hacen falta a esta casa en ruinas son masivas, y nos han dejado episodios que rozan lo deleznable, lo asqueroso y lo repugnante. Por citar sólo algunos, la sentencia del 11-M, basada en pruebas falsas y en pruebas destruidas, la negociación con los terroristas etarras con cambio de cartas políticas a todos los niveles o la reciente aprobación de la criminal ley del aborto libre. Respecto a esto último evidencia una insalvable distancia de criterio moral entre los del progreso y los que adelantamos habitualmente por la derecha, sin que esto sea óbice para que dentro del espectro de la izquierda existan algunos valientes que defiendan la vida con riesgo de perder su condición de avalado progre o de que en la derecha, reformista, de centro, o como se le quiera vestir no haya también quien no quiera perder el tren de la modernidad y de los derechos y abraze la causa de la muerte sin que se le mueva un pelo de la cabeza. 


     Y por cierto, y respecto a los asuntos relacionados con el terrorismo, los gobiernos socialistas deberían hacérselo mirar, pues siempre que han topado con esta lacra han demostrado unas equidistancias y unos planteamientos electoralistas que han dejado un rastro de miseria y vileza ciertamente execrable. El GAL en los años 80 ha sido casi un capítulo de medio pelo si lo comparamos con la vergonzosa negociación política mantenida con ETA hace sólo 2 años, com implicación a todos los niveles, gubernamental, con su estilo habitual de mentira compulsiva a la sociedad y de maltrato vejatorio a los verdaderos héroes de la nación española, las víctimas de los asesinos etarras, judicial, con las recientes revelaciones del diario El Mundo acerca del infame magistrado del CGPJ, Gómez Benitez, prometiendo impunidad a los terroristas y policial, es decir, del Ministerior del Interior, esto es de Rubalcaba o mejor de la X en este caso, quizás tendríamos que hablar de la Z, avisando a los asesinos para no ser detenidos en el Bar Faisán, para poder así algún día erigirse como quien terminó con la serpiente etarra, utilizando este argumento como pieza electoral clave para perpetuarse en el poder.


     Ciertamente creo que dentro de 42 años la imagen que quedará de estos infames años de gobierno de ZP distará mucho de ser recordada como la que tendremos de nuestra selección nacional de fútbol, orgullo de nuestro país. Y para entonces quien sabe que habrá sido de este extraño pais llamado España, un lugar donde en el nombre del progreso se asesina a los niños antes de nacer y nuestros principales aliados en Latinoamérica machacan a sus respectivos pueblos bajo la bota comunista de dictadores que caen bien, pues son de izquierdas y esa superioridad les avala ante nuestros gobernantes. Pero del exterior de la casa y de la rehabilitación que le hará falta comentaremos en otro momento no muy lejano, pues es otro capítulo por el que podemos sentir legitimamente avergonzados.

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